Hábitos de consumo saludable: lo que pide el consumidor consciente
- Cocina MAC

- 21 ago
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La cocina ya no se mide solo por el sabor. Hoy, el consumidor consciente exige salud, coherencia y transparencia. Este cambio está redefiniendo la manera en que restaurantes, supermercados y hogares entienden lo que llega al plato.

Según McKinsey (2024), más de la mitad de los consumidores globales priorizan la salud al momento de elegir alimentos. Ya no basta con que un producto sea sabroso: debe ser parte de un estilo de vida equilibrado.
Insight clave: Los consumidores confían más en etiquetas que comunican beneficios claros y fáciles de entender (menos sodio, proteínas vegetales, ingredientes simples).
“La cocina ya no es solo placer, también es bienestar”.
El consumidor como guardián del origen

El origen importa. Más allá de lo nutricional, los consumidores buscan productos con identidad: locales, auténticos y transparentes en su trazabilidad.
Dato relevante: el 73 % de los consumidores globales afirma que “saber de dónde viene lo que como” influye en su decisión (Nielsen, 2023).
El dilema del precio: gastar menos o pagar mejor
Durante años, el consumidor colombiano parecía inclinar la balanza hacia lo más barato. Sin embargo, las cifras muestran un cambio interesante: 6 de cada 10 compradores aún ponen el precio como prioridad, pero casi la mitad ya afirma que estaría dispuesta a pagar más por opciones más saludables, seguras y responsables con el entorno.

Este giro no es un capricho: es el reflejo de una nueva conciencia donde la cocina deja de ser solo el espacio de alimentar, para convertirse en un escenario de decisiones que hablan de identidad y valores. En otras palabras, lo que llega a la mesa hoy comunica tanto como lo que se comparte en redes sociales.
Para una marca como MAC, que lleva más de cuatro décadas acompañando familias y negocios, este dilema no es visto como una amenaza, sino como una oportunidad para diferenciarse. No se trata de competir por ser “el más barato”, sino de construir confianza alrededor de algo mucho más valioso: el sabor real y la calidad auténtica, que justifican la elección incluso cuando el precio deja de ser el único factor de decisión.
La sostenibilidad que cabe en la mesa
El consumidor actual no solo piensa en lo que come, también en cómo llega ese alimento a su plato. En Colombia y en el mundo, estudios muestran que más del 70 % de los consumidores están dispuestos a cambiar de marca si la perciben como más responsable con el medio ambiente. Este cambio no se trata solo de empaques reciclables o certificaciones: se trata de confianza y coherencia.
En la mesa moderna, la sostenibilidad no es un lujo, es un criterio de decisión. Para las nuevas generaciones, elegir productos que cuiden el planeta significa también cuidar de su salud y de su comunidad. Por eso se valora:

-Reducción del desperdicio: envases que permitan aprovechar hasta la última gota o gramo del producto.
-Origen transparente: saber de dónde provienen los ingredientes genera confianza y preferencia.
-Impacto real: iniciativas que reduzcan huella de carbono o apoyen a comunidades locales.
La clave es que la sostenibilidad “cabe en la mesa” no como discurso, sino como una decisión práctica de compra. El consumidor no quiere elegir entre sabor y conciencia: quiere ambos.
Lo que está quedando atrás...
La cocina moderna ya no perdona lo superficial. Lo que alguna vez llenó estantes y menús, hoy está en retirada:
Platos ultraprocesados disfrazados de frescos: el consumidor detecta cada vez más rápido el “engaño saludable”.
Ingredientes artificiales imposibles de pronunciar: la transparencia ganó espacio frente a las fórmulas químicas.
Orígenes opacos en la cadena de valor: saber de dónde viene lo que comemos dejó de ser un “extra”; ahora es un requisito.
Mensajes de marketing sin respaldo: las nuevas generaciones no creen en promesas vacías, exigen pruebas y coherencia.

El consumidor ya no compra solo productos: compra principios, contextos, decisiones informadas. Hoy, la cocina se convirtió en el escenario donde se cruzan la salud, la cultura, la identidad y el impacto que dejamos en el planeta.
Y en ese nuevo mapa, quienes cocinan —ya sea para sus familias o para cientos de comensales— no quieren fórmulas vacías ni etiquetas confusas. Quieren ingredientes que hablen claro, que representen algo más grande que el sabor: una forma de vivir y de compartir.
En Productos MAC no seguimos esta tendencia. Somos parte de ella desde hace más de 40 años.Desde la clásica cajita azul hasta cada innovación que lanzamos, estamos comprometidos con una cocina más humana, más real, más consciente.
🎯 Porque cuando el consumidor evoluciona, la industria también debe hacerlo. Y nosotros elegimos hacerlo con sabor, con verdad y con propósito.





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